
Ves el póster de esta película, producción de Netflix, empiezas a emocionarte. Porque en el casting, dos pesos pesados como Greta Lee y Wagner Moura. Y si te paras a mirar, ves que el director es Louis Leterrier.
De este director, poca cosa mala que decir. En su momento, nos ofreció, el que en mi opinión es el Hulk más realista de todos los vistos en la gran pantalla. Aquel al que daba vida Edward Norton en «El increíble Hulk». Y también es responsable de joyas como «Danny the dog».
Y del casting, pues lógicamente todo alabanzas. Wagner Moura, recién nominado al Oscar por «El agente secreto». Y Greta Lee se tiene el cielo ganado, tras su papel en «Vidas pasadas». Y luego Netflix, metiendo pasta, como hizo por ejemplo en el «Frankenstein» de Guillermo del Toro.
Así, que por poner un símil con el futbol, estamos ante una especie de PSG. Pero ojo amigos, el de hace unos años, no el que ahora domina Europa. Comento esto, porque «La última casa», tenía todos los números para ser una señora película. Sé que está funcionando muy bien, obteniendo una muy buena audiencia. Pero si hablamos de la película estrictamente, pues es una pena el resultado final.
Para empezar, Leterrier es un gran director de escenas de acción. Y aquí las pocas que se suceden, visualmente no son brillantes. Y en el tramo final, diría que marean al espectador. El casting, no tiene ocasión de lucirse. A excepción de una o dos secuencias, no se explota su capacidad dramática.
Lógicamente, eso es culpa de un guión, que parecía prometer mucho, viendo el tráiler y los primeros minutos de la película. Pero que luego es víctima de una serie de incongruencias, algunas de campeonato. Si, ya sé que es una película fantástica. Y que lógicamente no se trata de ver si lo que pasa en pantalla es creíble o no. Pero algunas decisiones de guión, son muy torpes.
Incluso permitiéndose el lujo de copiar ideas vistas en películas anteriores. Que es verdad que nada está inventado, pero un poco más de originalidad.
A medida que va avanzando la película se va perdiendo el interés. Incluso durante un rato, desaparece hasta la curiosidad de cómo se va a solucionar todo. Como si eso dejara de importar. Todo para llegar a un final, que no consigue remontar la película.
En resumen, una película que no consigue emocionar/asustar/interesar lo suficiente, como para dejar un buen poso en el espectador. En unos años, nadie se acordará de ella. Quizás una secuela la rescate del olvido. Pero de ser así, espero que esta vez los guionistas se ganen de manera justificada el sueldo.

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