LO DE LAS PELIS Y LA MUSICA…

Pues aquí se disfruta y se escribe sobre cine y música. Se viven las dos cosas, disfrutadlas como yo!!!

EL SER QUERIDO

El regreso a la gran pantalla de Rodrigo Sorogoyen, tras aquella bestialidad que fue «As bestas», llega en un momento muy dulce para el cine español. Y eso, hace que sea más difícil destacar. Es un hecho, que el concepto «españolada» parece haberse quedado hace tiempo, en el baúl de los recuerdos, como el destape de Sabrina en TVE. O Uri Geller y lo de las cucharas.

Así que estamos viviendo unas décadas, en las que cine español, se asocia a calidad. Y en algunos casos, mucha calidad, muchísima. Por eso, a la espera de lo que pueda ofrecer «La bola negra», me atrevo a decir que «El ser querido» es la película española del año.

Y eso a pesar, de ciertos comentarios, que venían a decir que íbamos a encontrarnos con la versión patria de «Valor sentimental». Lo cual, así de entrada, a pesar de no ser correcto, puede dificultar las opciones a premios de la película en el circuito internacional. Me temo que le pueda pasar como a «Rocketman», que tuvo la mala suerte de estrenarse justo un año después de «Bohemian Rapsody». Y que tuvo la mala suerte de tener menos reconocimiento a nivel premios, simplemente porque la biografía de Freddie Mercury y el grupo Queen, ya había destacado en eso anteriormente.

Dicho esto, sin más dilación, vamos al lío. Nos enfrentamos al conflicto entre un padre y una hija, que llevan demasiado tiempo sin verse y con «cuentas pendientes» a nivel emocional. Todo eso, en el ámbito del rodaje de la nueva película del padre. Personaje al que da vida un Javier Bardem, que ya puede empezar a pensar donde poner su próximo Goya. ¿Posibilidades de premios internacionales?. No las descarto.

Vicky Luengo, le da la replica como hija, que actúan en la película de su padre. Y vuelve a mostrar ese abanico de expresiones faciales, que tan bien reflejan el estado anímico del personal. Su actuación «física» está a un altísimo nivel. En el casting, también destacar a Raul Arévalo y Marina Foïs. Es el papel de ella, una pera en dulce. Y espero ver como los premios le recompensan su gran trabajo.

Con un casting así, lo de carta ganadora tampoco es siempre una garantía. Es decir, tu puedes tener un señor coche, pero hay que saber conducirlo. Conseguir un equilibrio entre el casting. Que no todas las miradas se desvíen hacía un lado, haciendo palidecer de manera involuntaria el resto. Y en eso Sorogoyen es un genio.

La manera de rodar los diálogos, es digna de alabanza. No sé si recuerdan la cena en el último capítulo de la serie «Antidisturbios». Los primeros planos, la manera de cambiar de un estado anímico a otro, ir de un personaje a otro, la montaña rusa de emociones, la inmersión por parte del espectador, en lo que está viendo.

Pues todo eso se repite, manteniendo el nivel en «El ser querido». Los primeros minutos de la película, dejan claro eso. Y no será la única ocasión. Y no será la única ocasión. Una vez vista la película, todo el mundo comentará una escena, en la que de manera inconsciente, como espectadores, hemos empezado en tensión, para relajarnos y para acabar de los nervios. Y sin anestesia, sin grandes giros de guión. Sorogoyen lo hace tan real, que es imposible no salir de la sala «vapuleado».

He comentado la virtud de los primeros planos y la habilidad para ir pasando de un personaje a otro en las escenas. Pero no quiero olvidar, como se juega con diferentes tipos de fotografía. Todo con un propósito, que quizás, al haber asistido al coloquio posterior de la película, pueda entender más. Y eso es una pena, porque el espectador quizás necesita esa pequeña ayuda, para acabar de apreciar la película.

La película, sabe usar los planos también como metáforas de la relación entre padre e hija. Que se enfrentan al abismo emocional entre ellos, sin que realmente una vez reposada la película, te quede claro el % de responsabilidad de cada uno de ellos en esa situación presente.

Y eso es genial, dejar al espectador pensativo. Que pasen los días y siga haciéndose preguntas o debatiendo con otros espectadores. Que recuerde un silencio concreto, que quizás no aprecio en su momento y ahora le de el sentido/valor que le corresponde.

Así que para terminar, decir que estamos ante una de las películas del año. La enésima confirmación del talento de Bardem, la solvencia de Vicky Luengo y el saber hacer de Sorogoyen. Tocará irla revisionando, porque el abánico de matices es interminable.


Comentarios

Deja un comentario