
Puedo entender que el visionado de «The Sadness», provoque pavor y algo similar al asco en algunos espectadores. En especial, si esos espectadores, no están acostumbrados al cine gore. Y no hace falta llegar tan lejos, simplemente si no están acostumbrados a escenas truculentas.
Pero, lo que no puedo entender, es que alguien opine que es una gran película. Define gran película: aquella que no descuida ninguna faceta. Porque lo visual, tiene que ir acompañado de lo narrativo, de las interpretaciones, de la banda sonora…
Y aquí, parece que el director/guionista Rob Jabbaz, haya querido encadenar imágenes truculentas, sin saber darle el contexto adecuado. Si, hay un virus. La típica infección que se expande y afecta a casi toda la población. Y mira por donde, este virus convierte a la gente en sádicos pervertidos. Amantes de la violencia gratuita y cruel.
Porque no bastaba con que fueran algo parecido a a zombies. Había que darle una vuelta más. Y esa vuelta, tampoco es que sea nada mega original. Cualquiera que haya leído el manga «I am the hero», entenderá que el concepto de locura extrema, en el contexto de una infección, no es nada nuevo.
Y si encima,en esa violencia desmesurada, ofreces una especie, no sé si de homenaje o de robo descarado de ideas a «A serbian film», pues la sensación se vuelve aún más agridulce.
Con esto, no quiero decir que «The Sadness» sea una mala película. Es entretenida, tarda poco en ofrecer lo que se estaba esperando. Y sus esfuerzos por un guión coherente, se pierden tan rápido, que el espectador ni se molesta en intentar averiguar/entender más de lo necesario. Que en este caso, es que la locura se ha desatado de una manera incontrolable.
Encima la película, comete el error de ponerse moralista en el tramo final. Y mira por donde, eso lo único que consigue es relajar al espectador. Porque todo ese discurso, se lo pueden ahorrar, teniendo en cuenta que aporta «nada» a la película. Y que es algo así, como la bandera del final de carrera.
Todo lo que pase a partir de ese momento, no hace falta ni molestarse en verlo. Es una bajada de nivel en toda la regla. Si el nivel que se quiere es sangre, gore, crueldad y demás historias.
Casi me atrevo a decir, que «A serbian film», como mínimo tenía una idea inicial nada despreciable. Pero es que a Rob Jabbaz, parece que lo único que le importaba, era hacer una película lo suficientemente desagradable, como para que se hablara de ella.

Deja un comentario