
En primer lugar, vayamos a la traducción del título, porque tiene tela la cosa. Sería algo así como «La verdadera belleza de ser picado por una garrapata». Con un título así, uno puede pensar que se viene rollo filosófico de los buenos.
Y aunque algo de ello pueda haber, no lo hace, ni de coña, de la manera sesuda que un Malick podría hacer. Personalmente la he ido disfrutando, hasta llegar a un tramo final, que no se salva a pesar de lo brillante de su última escena. Todo lo acontecido en los diez minutos previos a esa escena, es un despropósito total.
Estamos ante una película, que a su manera, se burla de toda esa tendencia de lo orgánico, lo sano, bla bla bla… Y lo hace con unos personajes, que por momentos parecen un meme andante. Empezando por su protagonista principal, que arrastra un trauma, pero aún así no sabes si está en plan graciosa o es que está así de traumatizada…
Y siguiendo por el trío de personajes que soportan también el peso de la película. Por no hablar de toda la pandilla que asoma en una especie de celebración. Es verdad, que en algunos momentos, uno celebra el estar asistiendo a una especie de homenaje a cualquier película de ultra cuerpos/marcianos invadiendo cuerpos humanos.
Y el espectador, puede incluso pensar, que todo eso acabará llevando a un final realmente bastante elaborado. Pero lo cierto es que el despropósito se hace más que evidente. Es una pena, porque se capta la idea, se capta la crítica/burla ante las tendencias anteriormente indicadas. Pero creo que podría haber dado mucho más de lo que da.
De hecho, uno se plantea, si no habría resultado más interesante una película, sobre los dos personajes masculinos que forman parte del «plan». No hace falta explicar el por qué. Quien vea la película, ya entenderá las ganas de ese guión que he propuesto.

Deja un comentario