
«Nadie 2», secuela del inesperado éxito del 2021, lleva toda la artilleria a las vacaciones veraniegas de la familia Mansell. Lógicamente la ensalada de tiros, peleas y sangre, volverán a inundar la pantalla. Y se agradece, para que vamos a engañarnos.
Bob Odenkirk recupera un personaje que lo «sacó», aunque es complicado del todo, de ese Saul Goodman que tanto lo había encumbrado. Ese abogado sin escrúpulos, pero buena persona a fin de cuentas, al que descubrimos en «Breaking Bad». Para posteriormente darle su propia serie «Better caul Saul».
Se podrían escribir libros sobre dicho personaje, pero ahora vamos a centrarnos en Hutch, ese asesino a sueldo, en plena crisis familiar. Los hijos han crecido y empiezan a «pasar» de sus padres. Y la relación con su mujer Becca, a la que da vida nuevamente Connie Nielsen, se mantiene a flote por los pelos.
Eliminado el factor sorpresa de la primera entrega, ahora toca jugar con otras cartas. Y como indicaba anteriormente, ahora casi todo sucede en el universo de unas vacaciones. La película se pone filosófica en algunos momentos. Muestra de manera certera, la necesidad de volver a donde un día se fue feliz. Refleja las crisis existenciales de manera acertada, pero aquí, hemos venido a jugar…
Así que una vez mostrada esa faceta humana, volverán las peleas bestias. Y los villanos a los que se les está tocando las narices. En esta ocasión villana. Una traficante de nombre Leidina, a la que da vida Sharon Stone. Se nota que la actriz, ha disfrutado como una niña, dando rienda a un personaje tan villano. No la veíamos tan malvada desde su memorable Catherine Tramell de «Instinto Básico». Aquí hará lo que sea necesario, para mantener su cartel de droga a flote. Y dará perfectamente la réplica a un Hutch, que no estará solo cuando se trata de defender/mantener sus vacaciones.
Y para eso, contará con su padre al que da vida el siempre brillante Christopher Lloyd, con el rapero SZA y un tercer invitado. Alguien del que no contaré nada para no hacer spoiler.
El espectador se enfrentará a menos de 90 minutos, de spa mental. Nada de romperse la cabeza. El que podría ser perfectamente compañero de curro de John Wick, no defraudará en ningún momento. Es cierto, que ninguna escena de acción, podrá superar la vista en el bus de la primera entrega. Pero las trampas del parque acuático, la rutina diaria de la primera secuencia, todo eso es caviar.
Disfruten de la violencia, del sentido del humor. Y recuerden que la familia unida, jamás será vencida.

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