
Antes de analizar la última entrega del personaje creado por Santiago Segura, déjenme contarles una curiosidad. Vivo en Tarragona, era el año 1998, cuando se estrenó la primera entrega de esta saga. Y recuerdo que en los estrenos de la semana, coincidia con «Fallen». Una muy buena película con Denzel Washington.
En este momento en los cines Oscar de Tarragona, decidieron darle la sala principal a «Fallen». Una semana después, las cosas cambiaron y mucho. «Torrente, el brazo tonto de la ley», pasaba directamente a la sala principal. Supongo que los programadores de las salas, no esperaban el éxito de la película de Santiago Segura. Creo que ni el mismo, esperaba una repercusión tan grande.
El personaje, al que también da vida Santiago Segura, era un cúmulo de todo lo políticamente incorrecto. Fascista, homófobo, adicto a prostitutas y drogas. Podría seguir sumando adjetivos, pero creo que ya son de dominio público.
Una de las claves del éxito de esta saga, más allá del personaje en cuestión, eran los secundarios que le rodeaban. En esa primera entrega, podíamos encontrar a gente como Gabino Diego, Tony Leblanc y Javier Cámara entre otros.
Y esto se convirtió en una constante en todas las entregas. Salir, aunque fuera haciendo un cameo, era casi obligatorio si te considerabas alguien en el panorama español. Porque ya no hablamos de actores, hablamos también de personajes frikies, cantantes, presentadores de tv, deportistas, modelos…
Y lo cierto es que la fórmula personaje y cameos, funciona como un tiro. Y es en esta última entrega «Torrente presidente», donde volvemos a confirmar eso. Quizás, había un cierto temor, ante la idea de si el público actual, respondería igual ante el personaje. Me explico, doce años han pasado desde esa «Torrente 5: Operación Eurovegas». Y la juventud de ahora, no es igual que la de antes. El sentido del humor también ha cambiado.
Pero, todo eso no es problema para la película de Santiago Segura. En el pase al que he asistido, había gente de todas las edades. Y creo que todo el mundo ha disfrutado de ella. No entraremos en el guión. Que no estoy diciendo que sea malo, pero es verdad que va perdiendo fuelle.
El personaje sigue ofreciendo diálogos/sentencias épicas. Y en esta entrega, su participación en política, aumenta esos momentos. Cosa que se agradece, porque hemos venido a esto. A frases machistas, racistas, homófobas, que a pesar de ser conscientes como espectador, de lo salvaje de las mismas, no podemos evitar reírnos.
Tengo la sensación que ese tipo de humor, está más fuerte que nunca. El hecho de que uno de los cameos, sea el de David Suárez , es la mayor demostración. El humorista, que fué «atacado» por un chiste, que no dejaba de ser un chiste, luce aquí en un personaje lógicamente mucho menos hiriente. Pero, en mi opinión, es la manera que tiene Santiago Segura de apoyarlo.
Una vez vista la película, creo que ha sido una gran idea su nula promoción ante de pasar por salas. Porque es impresionante, no hace ni una semana de su estreno y las redes están llenas de spoilers. Y lo peor, es que no son solo los usuarios de las redes, los medios de comunicación también han ayudado lo suyo a eso.
«Torrente presidente», a pesar de esa pérdida de fuelle, antes comentada, tiene esos momentos «salvajes» que tanto se agradecen. Y se convierte, sin querer hacer spoiler, en una especie de reunión de viejos alumnos de clase. Y hasta ahí puedo leer. Habrá sorpresas totalmente inesperadas, pero la nostalgia aquí le sienta muy bien a esta entrega.
Que sospecho, será la última. Si se quedan hasta el final de las letras, entenderán porque lo sospecho. Que quizás me equivoco. Y si es así, allí estaré, en una sala de cine, disfrutando de un personaje, que le pese a quien le pese, es historia del cine español.

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