
Voy a empezar esta crítica sobre «Odyssey», dirigida por Gerard Johnson, destacando sus virtudes. POLLY MABERLY. Así, en mayúsculas. Y ya está, es lo que más destaco de esta película. Porque su interpretación de Natasha, es simplemente brutal. Espero que le dé premios, porque se lo merece. El problema es que si la película no consigue distribución/promoción, tendrá complicado que su trabajo llegue a quienes se encargan de repartir premios.
Polly Maberly durante toda la película es el agobio/estar al límite en persona. Y lo refleja perfectamente: en el trabajo, drogándose, en todas las llamadas teléfonicas, en las que contesta y en las que no…
El supuesto descenso a los infiernos de una agente inmobiliaria, acuciada por las deudas, empieza bien, muy bien. Pero a la tercera raya, el espectador ya ve que esto no tiene pinta de acabar bien. Encima los guionistas, tienen la idea de poner elementos fantásticos en la película. En este caso, la típica simbología en el suelo de una casa.
Y eso es todo lo fantástico/terrorífico de la película. Porque cuando deciden que la película tiene que llegar a su final, tú, como espectador, piensas que esa casa, esa señal, algo fantástico/terrorífico va a pasar.
Pero no, el símbolo está por estar. Y eso que ese tramo final, consigue que la película se ponga realmente «sucia». Pero los guionistas no han subido la apuesta. Menudo error. Uno esperaba un descenso a los infiernos literalmente. Y eso que la cosa podía pintar bien en ese local llamado «The Lodge». Donde el espectador asiste a diferentes momentos que quieren ser perturbadores y no lo consiguen…
No estoy diciendo que «Odyssey» sea una mala película. Lo que me fastidia, es pegarse el farol de lo fantástico/terrorífico y luego quedarse en nada. Que yo, si no veo el símbolo en el suelo, pues no pasa nada. Disfruto la película igual. Aunque parece que a los guionistas les entra prisa por acabar la película. Y eso desgraciadamente se nota.
A fin de cuentas, uno como espectador, no quiere que le prometan lo que no va a llegar. Y aquí, esto es lo que ha pasado.

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