
El festival de cine fantástico de Sitges, siempre ofrece en su amplia oferta, películas que no se llevarán premios, que no generan hype, pero que son todo un regalo para el cinéfilo.
Y dentro de esta categoría, no dudo en incluir «Tornado», dirigida por John Maclean. Con una trama nada complicada, asistiremos a la lucha por sobrevivir de la protagonista. Una chica llamada Tornado, en una historia que acabará convirtiéndose en una venganza hacía los que la persiguen. Causantes de un suceso traumático en la vida de la protagonista.
A pesar de la cantidad de personajes que van apareciendo por la película, el casting sólo tiene como actor TOP a Tim Roth. Aquí, de manera poco habitual en su filmografía, le da a lo de ser el malo. Al que acompañarán una banda de lo más variopinta.
A pesar de que en algunos momentos, al espectador le puede venir a la cabeza «Kill Bill», lo cierto es que las escenas de acción, sin escatimar en sangre, contienen momentos surrealistas. Pero no será la acción asociada a esa venganza, lo más destacable de la película. Lo que hace que uno salga satisfecho de la sala, es ese aire de cuento que envuelve todo el metraje.
Personajes de todo menos normales. Es verdad que el guión da mucho juego a eso, pensemos que hay una especie de circo ambulante. Y sumemos que la música acaba siendo un personaje más de la película, ante la escasez de diálogos.
Esta mezcla de cuento/western, cumple perfectamente su labor de entretener al espectador. Se puede reprochar que quizás cuando ya está puesta en materia, va mucho por faena. Y que la relación padre/hija se «merienda» rápido. Pero también se puede alabar, como sabe volver hacia atrás y lo bien que se fusiona con el momento actual de la película.
En definitiva, a la pregunta: «¿Vale la pena ver «Tornado»? La respuesta es SI. No pasará a la historia del cine, pero durante el rato que el espectador la esté viendo, no tendrá la sensación de estar perdiendo el tiempo.

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