LO DE LAS PELIS Y LA MUSICA…

Pues aquí se disfruta y se escribe sobre cine y música. Se viven las dos cosas, disfrutadlas como yo!!!

SINNERS

Había leído/visto muchos comentarios sobre «Sinners, la película de Ryan Coogler, que trata sobre dos hermanos gemelos, que vuelven a sus raíces, después de una temporada como gangsters en Chicago.

Para lo de los hermanos gemelos, el actor Michael B. Jordan, se presta para ese doble papel. Para ser Stack y Smoke, personajes con mucho flow, con personalidad muy diferenciada pero que se necesitan el uno al otro. Por cierto, pensando en actores que han interpretado a gemelos, me viene a la cabeza el Jean-Claude Van Damme de «Doble Impacto». Y aunque no se trata de comparar, en mi opinión la cosa está muy reñida entre los dos actores. Aunque todos sabemos que el belga, nunca ha sido considerado un gran actor… A mi me encanta como se sabe reir de si mismo, pero que sabré yo, simple aficionado al cine…

Volviendo a lo que hace Michael B. Jordan, no se puede negar que desde que lo ví en «Black Panther», estaba claro que rebosaba carisma. No soy muy partidario de la saga «Creed», pero eso no quita que sepa captar la atención del espectador. Y aquí, ese flow antes comentado, brilla en todas las escenas.

Y en especial en todo el desarrollo de los personajes. En ese volver, con la idea de montar un club. En como se va gestando la idea y como se llega al nacimiento/inauguración del mismo. Todo ese retrato de una época, donde el racismo seguía latente. Donde la gente de color, tenía sus zonas seguras, pero sabía que en otras seguían existiendo problemas.

Y donde además de los hermanos Stack y Smoke, iremos conociendo gran parte del resto de personajes, que dan vida a ese fiel retrato anteriormente comentado.

Es en todo ese tramo de película, donde uno disfruta como un enano. La banda sonora de Ludwig Göranson tiene vida propia. Y visualmente la película es un puñetero espectáculo. El racismo se muestra como algo que está allí, pero que deja de tener poder cuando el dinero hace acto de presencia.

Las tensiones sexuales, los reencuentros se harán más que visibles, dejando claro que todos tenemos «cuentas pendientes que resolver». Y son esos reencuentros, una parte que en mi opinión, deberían haberse explotado más. Pero claro, eso requeriría más metraje y quizás «sacrificar» algo de ese segundo tramo.

Segundo tramo, que al más puro estilo «Abierto hasta el amanecer», da un puñetazo sobre la mesa y lo cambia todo. Es verdad que a partir de cierto momento se ve venir todo lo de los vampiros. Pero si como espectador, te plantas en la sala a ver «Sinners» sin haber visto un puñetero tráiler, el golpe que te llevas es brutal. Y se agradece, vaya si se agradece. Aprovecho para proponer de manera loca y totalmente solitaria, la desaparición de cualquier tipo de avance de una película.

Todo ese tramo vampírico, se muestra en su totalidad, tras unos brillantes minutos musicales. Donde el director y los guionistas, expresan de manera poética y visualmente maravillosa, que la música de hoy, le debe mucho a la de ayer. Y que el presente estará de alguna manera en el futuro.

Es una escena arriesgada, pero ese riesgo compensa totalmente el pago de la entrada. Que todo lo visto y lo que falta por ver, valen la pena, pero esa escena, es en mi opinión el punto más álgido de la película.

Luego ya empezará la «sangría», la acción con momentos que hacen reír , con la duda de si era la intención de los guionistas. Puedes valorar, que la música no deje de ser importante para los personajes de la película, pero a ver… Te acaban de convertir en vampiro y… hasta ahí puedo leer.

Tras un final bastante interesante, la película comete el error de alargarse. Todos recordamos el final de «Abierto hasta el amanecer». Se acaba la sangría, se acaba la fiesta, se acaba la película. Aquí los guionistas consiguen perder credibilidad con una especie de «venganza». Aunque se redimen un poco con una nostalgia que toca la fibra del espectador.

En resumen, «Sinners» arriesga por momentos y sale victoriosa en esos momentos. Pero comete errores. Toda la brillantez del primer tramo, es inalcanzable en el segundo. Tiene un casting muy equilibrado, que cuenta por ejemplo con un Delroy Lindo, que siempre es una garantía. Tiene música molona y tiene vampiros. ¿Qué más se puede pedir? Pues que se sepa dosificar, porque nunca ha sido buena idea servir primero los postres…


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