LO DE LAS PELIS Y LA MUSICA…

Pues aquí se disfruta y se escribe sobre cine y música. Se viven las dos cosas, disfrutadlas como yo!!!

DE NATURALEZA VIOLENTA

En  las listas de películas de terror estrenadas en el 2024, “De naturaleza violenta” aparecía en todas. En un año, con propuestas como “Longlegs”, “The substance” y “Smile 2”, tener un lugar destacable entre los fans del terror, se considera más que meritorio.

Pero para quien estas líneas escribe, es mucho más la forma que el contenido, lo que hace que la película de Chris Nash destaque. Porque seamos sinceros, películas de asesinos, que van terminando  uno a uno, con la vida de jóvenes incautos, no es algo que nos suene a novedad.

No hace falta pensar mucho, rápidamente sagas como “Viernes 13” y  “Sé lo que hicisteis el último verano”, nos pueden venir a la cabeza. Y hay muchas más que me dejaré en el tintero, porque aquí lo importante es hablar de las virtudes/defectos que encontramos en “De naturaleza violenta”.

Y voy a empezar por los defectos. Mucho se ha comentado una de las muertes que podemos ver en la película. No haré spoiler, sólo diré que menuda manera de acabar una sesión de gimnasia/yoga/meditación… Una vez vista, queda claro que el exceso en el desarrollo de la misma, da que hablar y mucho. Pero no creo que le haga ningún favor a la película. Es decir, seguramente es el momento más esperado por los fans del terror/slasher. Pero corre el error de deslucir, dejar en segundo plano todas las virtudes de la película. Porque aunque celebro la originalidad/brutalidad de la misma, quizás se pasa de frenada. ¿Estamos delante de un asesino o de un Leonardo Da Vinci de las ejecuciones? Siempre pensé que las muertes originales, había que dejárselas a sagas como la de “Saw” o “Destino Final”. Y no me puedo bajar de esa idea. Esas sagas están concebidas para eso, más allá de la historia que cuenten, sus fans buscan eso. Buscan el “hagan sus apuestas”, el “no va más”…

Aquí, ese virtuosismo/exceso sobra. Con esto, no estoy diciendo que el resto de muertes, sean dulces y vengan acompañadas de una banda sonora de Disney. De hecho, la ausencia de banda sonora, es una de las virtudes de la película, pero de eso ya hablaremos luego. Y si de muertes se trata, todas las del tramo final son caviar en mi opinión. Están “cocinadas” en el punto exacto y necesario, para no distraer al espectador de lo importante. De las virtudes que ahora voy a comentar.

Escribía hace unas líneas la ausencia de banda sonora. Eso es genial, la ausencia de sonidos, esa calma consigue introducir todavía más, al espectador en lo que está pasando. En lo que está viendo, en esa historia. Una historia, cuya sencillez se agradece totalmente. Unos pequeños apuntes y no necesitamos más. Aquí, incluso algo tan usado, como jugar con las ganas del espectador de ver el rostro de la “bestia”, no se deja para el clímax. Los planos rodados, son una maravilla. Ese seguir al asesino, como si fuera un personaje andando de los juegos GTA, con incluso los cambios de luz, originados de si es de día o de noche, son un deleite.

Y esos últimos minutos, ausentes de sangre, pero llenos de tensión, son el cierre perfecto para esta original propuesta.  Que no busca aterrorizar al espectador, simplemente lo hace partícipe del propósito del asesino, de recuperar algo. Usando sus medios, algo bruscos, pero efectivos al cien por cien.


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