
El cine de terror ha empezado fuerte en el 2025. Y “Heretic” es el primer gran estreno, que los amantes de esta clase de películas hemos podido disfrutar. Y la verdad, es que uno sale de la sala con la sensación agridulce, de ya haber sentido el mismo cúmulo de emociones. De haberla vivido anteriormente.
La película dirigida por Scott Beck y Bryan Woods, juega con cuestionarse las religiones y los motivos que hacen que les seamos fieles y estemos convencidos de las mismas. De manera brillante muestra símiles entre religión y juegos de mesa. Toca canciones, e incluso se permite meter en todo esto, el universo de Star Wars. Desembocando todo en un terror, que lleva a sucesos nada amigables.
La gran baza de “Heretic” es la brillante interpretación que ofrece Reed, al que da vida Hugh Grant. Su personaje es puro terror, de ese que se esconde tras una encantadora sonrisa y una manera de hablar que encandila. Y que como es de esperar, llegado el momento, hará que las hermanas religiosas Paxton y Barnes, piensen que maldita la idea de ir a visitarlo. Para contarle las virtudes de la iglesia mormona y todo eso.
Y lógicamente las cosas se ponen feas, pero eso sí, poco a poco. Dejando que cuando el espectador sea consciente de que empieza a ponerse todo feo, lo vaya viendo, cocinándose lentamente. Los motivos de Reed, su “cruzada” enfermiza, se van mostrando sin prisa pero sin pausa. Y quizás en el intento de alargar como ejecuta su “cruzada”, es donde la película se pierde. Hasta llegar a un final convincente pero precipitado. Esas “prisas” hacen que el sabor sea agridulce.
Y que una vez termine la película, el espectador piense que “Heretic”, peca de lo mismo que pecó en su momento “Barbarian”. Las dos películas tienen una primera parte brutal, que se echa a perder en la segunda. No estoy diciendo con esto que “Heretic” se eche tanto a perder como “Barbarian”. Pero si es verdad que una vez llega a la cima, mantenerse en ella o bajar sólo unos peldaños resulta misión casi imposible.
Y no será porque el casting no le ponga ganas. Porque Hugh Grant es caviar, pero Chloe East y Sophie Thatcher se defienden perfectamente en ese duelo actoral. Uno se pregunta por qué ha tardado tanto Hugh Grant en aceptar papeles de “grandísimo hijo de p…”. Como si el mundo de la comedia donde tanto ha brillado comercialmente, no fuera suficiente para su calidad.
Estaremos atentos a sus próximos movimientos. Aunque sospecho que “Heretic” ha sido una excepción con la que poder aspirar en la temporada de premios de la industria del cine de este 2025.

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