
«Miséricorde» de Alain Guiraudie, cerró el festival REC en su edición del 2024, después de haber ganado la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid. Gran carta de presentación, para una película que la podría haber firmado perfectamente Quentin Dupieux.
La película, que se desarrolla en un pueblo del norte de Francia, muestra en su inicio un funeral, que posteriormente desembocará en un trágico suceso. Durante buen tramo de la película, el espectador es engañado, haciéndole creer que se va a enfrentar a un thriller.
Llegando incluso a plantearse, si no está viendo algo parecido a la versión francesa de «Saltburn». Para cuando queda claro que nos la han colado, ya estamos riéndonos, con todo lo que va sucediendo en dicho pueblo.
Sucesos generados por un ramillete de personajes variopintos, que a pesar de la aparente seriedad y lógica que encuentran en sus decisiones, cada uno sube el nivel de surrealismo. Entre esos personajes, destaca en especial la figura del párroco del pueblo, al que da vida un Jacques Devely nivel caviar.
Quizás la escena final, a pesar de mantener la línea surrealista anteriormente citada, pierde fuelle en relación a todo lo anteriormente disfrutado. Pero eso, no consigue que el espectador salga de la sala pensando que no tiene ningún sentido que le dieran esa Espiga de Oro.

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