LO DE LAS PELIS Y LA MUSICA…

Pues aquí se disfruta y se escribe sobre cine y música. Se viven las dos cosas, disfrutadlas como yo!!!

A DIFFERENT MAN

Me he tomado mi tiempo antes de escribir esta crítica sobre “A different man”. La aplaudida película dirigida por Aaron Schimberg y que brinda la mejor interpretación hasta la fecha de Sebastian Stan. Señal de eso fueron la nominación a mejor director y el premio a mejor actor respectivamente obtenidos en el festival de Berlín.

A nivel técnico lo que voy a destacar es la fotografía de Wyatt Garfield. Le da a la película un aire de cercanía, de realidad, como si estuviéramos viendo un reality que hace que “entremos” más en la historia que se nos cuenta.

“A different man” tras muchos diálogos conmigo mismo me genera la siguiente duda: “¿Lo que aparentamos condiciona lo que somos?” Porque como espectador uno puede entender al personaje de Edward antes de la transformación. ¿Quién no se sentiría cohibido ante las miradas de la gente? ¿Ante los juicios sobre como será una persona sin siquiera conocerla?

Incluso uno puede llegar a sentir su relación con el personaje de Ingrid (brillante Renate Reinsve) como algo que se vive desde una zona de confort. Me explico. El no puede plantearse querer nada con ella debido a su apariencia física. Y ella puede hasta pensar que está siendo buena persona y haciendo algo generoso, quedando  con su vecino , sin ser cruel o indiferente como el resto de los mortales.

No hay tensión sexual, ninguno de los dos ve concebible que eso pueda existir teniendo en cuenta el físico de Edward. Pero es en ese momento en el que el espectador asiste al instante  que lo cambia todo. Ese famoso “what if” que todo el mundo se plantea sobre alguna parcela de su vida en algún momento.  Un  nuevo mundo se abrirá para Edward y todo podrá parecer genial hasta la aparición de Oswald.

Hablemos del personaje de Oswald al que da vida Adam Pearson. Todo un descubrimiento y un quebradero de cabeza para Edward. Y es aquí donde empieza el débate o la reflexión anteriormente citada para el espectador.

¿Por qué lo que para uno no funcionaba si lo  hace para el otro? ¿Por qué las cartas se juegan de manera tan diferente? ¿ Por qué a veces estar en la posición más desfavorable puede ser la más favorable?

Todo eso lo vamos “masticando” mientras asistimos a brillantes diálogos y quizás a momentos demasiado cómicos que parecen sacados de una película de los hermanos Farrelly. “A different man” consigue algo muy importante hoy en día en lo que a cine se refiere. Te hace pensar en ella pasados los días. Y cada día “disfrutas” más del trabajo de reflexión que te produce. Sucede lo mismo con “Nightbitch”, dejan poso, no por su calidad como película (que las dos tienen) sino por el debate que puede generar.

Otro detalle. Mientras escribo esta crítica pienso que tengo 49 años. ¿Pensaría lo mismo de “A different man” si tuviera 20 años? Seguro que no. Eso es parte del encanto de la vida, cada época tiene su manera de ver las cosas. Sólo hay que buscar libros, canciones y películas que te estimulen las ganas de querer ver las cosas.


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