
Los que ya no somos unos jovencitos, pertenecientes a una generación que amaba ir al cine y hacía de ello una cita inexcusable, salimos de ver “Ick” con una pequeña sonrisa de satisfacción.
Y es porque la película de Joseph Kahn que cuenta en sus papeles principales con Brandon Routh y Mina Suvari es la excusa perfecta para recordar “clásicos” del cine de terror de nuestra juventud. Y en este caso el director tiene claro que el homenaje/inspiración hacía “The Faculty” no es para nada accidental. Y se le agradece esta pequeña “carta de amor” a otras épocas.
Pensemos para empezar en el casting. Brandon Routh, el Superman fallido de Bryan Singer. Sigue sin entenderse hoy por hoy que “Superman Returns” fuera el fracaso que fue. Creo sinceramente que de haberse estrenado unos años después las cosas hubieran cambiado mucho. Y da mucha rabia por Brandon Routh. Uno piensa en la repercusión obtenida posteriormente por Henry Cavill y se queda pensativo ante lo diferente del destino de los dos actores.
Mena Suvari, fue todo un descubrimiento en “American Beauty” y al año siguiente participaba en el intento de resurgir la comedia gamberra que era “American Pie”. Posteriormente ha vivido una carrera cinematográfica bastante irregular.
Queda claro que los dos podrían haber llegado a ser mucho y se han quedado en el camino. Ojo, no estoy diciendo que hayan quedado en el olvido, estoy diciendo que esto del cine es caprichoso y que un éxito/proyecto prometedor no garantiza nada.
Pero Joseph Kahn, que intuyo que es un tío muy inteligente cuenta con ellos. Es esta una película que no busca que el espectador se rompa la cabeza. Le da una combinación perfecta: humor, terror light muy light y una selección de canciones que a los de mi generación encantará. Un humor que retrata de manera brillante en cierto momento lo aborregada que puede llegar a estar la gente. ¿Lo de los terraplanistas? Eso es casi un chiste con lo que sucede en el centro comercial…
Y sin olvidar ese homenaje/inspiración que comentaba a “The Faculty”, porque las dos películas se desarrollan en un instituto, en las dos un mal se va apoderando poco a poco y las dos tienen ese toque de humor. Humor que quizás en “Ick” acaba siendo excesivo. Pero demonios , nada/nadie es perfecto.
Incluso, quien estas líneas escribe, se plantea si el personaje de Hank, al que da vida Brandon Routh, no es un reflejo de la vida del actor. Porque Hank es un estudiante que juega a futbol americano, con un futuro brillante que acaba siendo profesor del mismo instituto donde su juventud fue gloriosa. ¿Hay algo de metáfora en esto?
No lo sé, quiero pensar que si. Que Kahn ha sido brillante en esto, que nos ha ofrecido un reflejo de cómo cambia el futuro. Y que nada es lo que parece que pueda ser. Que todo es cuestión de suerte. Ojalá la suerte acompañe a “Ick”, se lo merece.

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